Coeficiente — el reparto del autoconsumo colectivo que la distribuidora acepta a la primera
Marca blanca para instaladores de autoconsumo colectivo: coeficientes de reparto optimizados con curvas reales, fichero validado por distribuidora antes de enviarlo y liquidación mensual por vecino. 1.490 € de alta + 1,9 €/contador/mes que el instalador revende a 3,9 €.
Concepto
Coeficiente es el motor que hace el reparto del autoconsumo colectivo cada mes, y lo hace con números que el vecino puede comprobar. El instalador sube las curvas horarias de los contadores (fichero de la distribuidora), la producción del inversor y las facturas; Coeficiente simula la planta con irradiancia real, calcula los coeficientes que maximizan lo que la comunidad cobra por los excedentes sin que ningún vecino salga peor que con el reparto de hoy, y genera el fichero de reparto con el formato exacto de i-DE, e-distribución, UFD o Viesgo, validado antes de enviarlo. Después liquida el mes: a cada vecino le llega una página con lo que produjo su tejado, lo que consumió, lo que se le asignó y lo que se ahorró, y al presidente el acta con el cuadro firmado.
Quién paga: el instalador de autoconsumo y la empresa de servicios energéticos pequeña (5-40 empleados, 20-60 comunidades colectivas en cartera), no el administrador de fincas. Es quien hoy hace los repartos en Excel la tarde antes de la fecha límite, quien recibe el fichero rechazado por la distribuidora y quien pone horas gratis cuando un vecino llama diciendo que le han robado 40 kWh. Y a partir del segundo año, Coeficiente se convierte en línea de ingreso para él: marca blanca con su logo y su dominio, que revende a la comunidad.
Precio: 1.490 € de alta por comunidad (levantamiento de cubierta y strings, redacción del acuerdo con los coeficientes, alta en la distribuidora y tres meses de calibración contra la producción medida) + 1,9 €/contador/mes con mínimo de 45 €/mes por comunidad. Liquidación gestionada por nosotros: +1,2 €/contador/mes. El instalador lo revende a 3,9 €/contador/mes: con 900 contadores factura 3.510 €/mes y paga 1.710 €, es decir 1.800 €/mes de margen recurrente por un servicio que hoy le cuesta dinero.
La cuenta a favor: una comunidad de 26 contadores con 30 kWp produce del orden de 33.500 kWh al año; con un reparto plano se pierden entre el 20 % y el 30 % de la compensación de excedentes (250-400 €/año) porque hay horas en que el excedente se asigna a contadores que no están consumiendo. Pero lo que de verdad duele son las horas: 1,5-3 h al mes por comunidad, 60-120 h al mes en una cartera de 40, un 0,6 de administrativo que cuesta más que la cuota; más los dos o tres meses que una comunidad pasa sin reparto aplicado cada vez que la distribuidora devuelve el fichero, con los vecinos pagando la factura completa y llamando al instalador.
Por qué es nueva
- Novedad — el mercado está lleno de simuladores que dicen cuánto vas a ahorrar antes de instalar, y de comercializadoras que ofrecen "gestionamos tu autoconsumo colectivo" como caja negra atada a su tarifa. Lo que no existe es la pieza operativa: el reparto mensual, reproducible y multi-distribuidora, que corre en la infraestructura del instalador (o en la nuestra, en la UE), con la matemática a la vista y el fichero validado contra las reglas de cada distribuidora antes de que lo rechacen. No vendemos una simulación ni una tarifa: vendemos que el reparto salga bien a la primera y que el vecino lo entienda.
- Dónde añadimos valor — tres cosas medibles: (1) compensación recuperada, 250-400 €/año por comunidad que hoy se vierten sin cobrar por un reparto mal asignado; (2) horas de gestión, de 1,5-3 h/mes a 10-15 minutos de revisión y firma; (3) riesgo, porque cada fichero rechazado son 2-3 meses de reparto sin aplicar, reclamaciones y, en comunidades con ayuda pública, un agujero en la justificación de la subvención. Y una cuarta que no es un ahorro sino una venta: el instalador que llega a la junta con la liquidación por vecino gana la renovación del contrato de mantenimiento frente al que dice "eso lo lleva la distribuidora".
- Visión — de hacer repartos a ser el libro mayor del autoconsumo colectivo en España: cada comunidad con su histórico de producción, coeficientes, firmas y ficheros enviados se convierte en el dato que hoy nadie tiene. Con miles de comunidades se puede decir qué cubierta produce lo que prometió, qué distribuidora rechaza más, qué coeficiente funciona por tipología de edificio — y vender ese dato al instalador (benchmarking), a la aseguradora de la planta y al que financia la comunidad energética. El producto entra por el Excel del mes y se queda porque es el registro de quién cobró qué y por qué.
Diagrama de secuencia
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Lo que ve el usuario
El instalador abre el panel y ve su cartera como un semáforo: verde las comunidades con reparto aplicado este mes, ámbar las que esperan firma, rojo las que la distribuidora ha devuelto, con el motivo en una línea ("coeficiente del CUPS ...ES0021 suma 0,998"). Entra en la comunidad de Las Rozas, 26 contadores, y ve dos columnas: el reparto que tiene hoy y el que propone Coeficiente, con la diferencia en euros por vecino. Ningún número baja; tres suben (los que consumen a mediodía), y el total de la comunidad sube 312 € al año. Un botón: "generar acuerdo". Otro: "descargar fichero i-DE" — y antes de descargarlo, el validador ya ha dicho que pasa las 14 comprobaciones.
El día 3 de cada mes sale solo: un PDF de una página por vecino, con su gráfico de barras (producido / consumido / asignado), su ahorro en euros y una frase que entiende su madre: "este mes tu tejado cubrió el 38 % de lo que consumiste; sin las placas habrías pagado 41 € más". El presidente recibe el acta del reparto y el enlace al histórico. Y el instalador recibe la factura de Coeficiente con la marca de su empresa en la esquina, lista para reenviar.
Imagen sugerida: panel de escritorio en tonos claros con la lista de comunidades y semáforo verde/ámbar/rojo, y a la derecha una tarjeta de comunidad con dos barras comparadas (reparto actual vs propuesto) y el delta en euros por contador; abajo, en miniatura, el PDF de una página que recibe un vecino.
Repositorios utilizados
- https://github.com/pvlib/pvlib-python — la física: producción horaria por string con orientación, inclinación, sombreado y temperatura de célula, y las funciones de calibración contra la medida real.
- https://github.com/open-meteo/open-meteo — irradiancia, temperatura y nubosidad históricas y de previsión, autoalojado y sin cuota por llamada: el motor meteorológico del que cuelga toda la simulación.
- https://github.com/Pyomo/pyomo — el optimizador: coeficientes de reparto por tramo horario con restricciones (suma 1 por hora, topes por contrato, ningún participante peor que hoy) y función objetivo en euros compensados, no en kWh.
- https://github.com/Stirling-Tools/Stirling-PDF — el cierre documental: une facturas y anexos, firma y sella el dossier mensual y genera la página por vecino sin que ningún dato salga del servidor.
Variaciones (sinergias)
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El reparto que se juega en el mercado — se añaden https://github.com/shiyu-coder/Kronos (modelo fundacional de series de precios) y https://github.com/nautechsystems/nautilus_trader (motor determinista con el mismo código en backtest y en producción). Lo que emerge no es un coeficiente mejor: es que el coeficiente deja de ser un porcentaje fijo y pasa a ser una política de despacho. Kronos prevé el precio horario del excedente y de la compra, Nautilus ejecuta la decisión (cargar la batería comunitaria a las 11 h, verter a las 20 h, no cargar el coche del vecino 4 cuando el precio es negativo) y Coeficiente reparte el sobreahorro según lo que cada vecino aportó esa hora. Nicho: comunidades con batería compartida y comercializadora propia, o comunidades energéticas que ya venden a mercado; 0,7 €/contador/mes extra o 12 % del sobreahorro verificado contra el reparto estático.
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El reparto por módulo, no por metro cuadrado — se añade https://github.com/earthtojake/text-to-cad. Coeficiente ya sabe qué produce cada string; con esto se modela la cubierta en 3D a partir de fotos, del catastro y de las medidas del instalador, con chimeneas, casetones, antepechos y la sombra del edificio de enfrente. Lo que emerge: el coeficiente se calcula sobre la producción real de cada módulo físico, así que el vecino del ático con el módulo 14 a la sombra del casetón paga menos que el de la cuarta planta con los módulos limpios, y se acaba la discusión de "todos pagamos lo mismo". Nicho: cascos históricos, naves industriales con naves vecinas altas y edificios mixtos con locales a pie de calle que consumen a otras horas; 890 € por levantamiento 3D, que se vende solo en la primera junta.
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El expediente que aguanta la auditoría tres años después — se añaden https://github.com/NVIDIA/OpenShell (runtime de agentes con control de políticas y verificación de cambios) y https://github.com/cloudflare/security-audit-skill (auditoría en fases con hallazgos verificables). Lo que emerge: el reparto deja de ser un cálculo y pasa a ser prueba. El agente que revisa el expediente corre enjaulado sobre una copia, y cada curva importada, cada coeficiente y cada fichero enviado a la distribuidora queda con su hash, su autor y su fecha; cuando el IDAE o la comunidad autónoma audita la subvención tres años más tarde, se regenera el expediente completo y se demuestra que el reparto aplicado era el firmado. Nicho: instaladores con ayudas Next Generation y comunidades energéticas con dinero público, donde una justificación que no cuadra es devolver miles de euros; 1.100 €/año por comunidad en concepto de custodia y regeneración del expediente.
Plan MVP completo
projects/coeficiente-reparto-autoconsumo-colectivo/docs/mvp/PLAN-MVP.md